Vida Bodeguera Andaluz disfrutando de la vida14:44

  • 116 views
Published on 19 de enero de 2021

Por qué tu perro se vuelve loco de felicidad cuando llegas a casa Para los humanos es difícil entender por qué se alegra tanto un perro cuando llega su dueño a casa, pero ellos tienen muchas cosas que celebrar Es una de las experiencias más queridas por todos los dueños de un perro.

En cuanto introduces las llaves de casa, tu mascota viene a recibirte como si estuvieras volviendo de la guerra y llevara años sin verte. Las reacciones pueden variar entre canes: algunos no paran de dar vueltas alrededor tuyo, otros tratan de alcanzarte poniéndose a dos patas (con la intención, claro está, de chuparte la cara), otros dan vueltas en el suelo…

Durante varios minutos tu perro se vuelve loco de felicidad. Y no es una metáfora. Realmente, experimenta una intensa alegría. Pero ¿por qué? El neurólogo Gregory Berns, catedrático de la Emory University School of Medicine de Atlanta, fue el primer científico que logró que los canes se sometieran voluntariamente a los escáneres de resonancia magnética. Los científicos habían realizado estas pruebas con perros, pero tenían que sedarlos para que no escaparan de las máquinas, que hacen un ruido molesto que no toleran. Y, claro, las pruebas que pueden realizarse con canes despiertos ofrecen una información mucho más valiosa.

Sus experimentos fueron la base de How Dogs Love Us (Scribe), el libro en el que Berns traslada al gran público los resultados de sus investigaciones. Una de sus principales conclusiones es que los perros perciben a los humanos como como un grupo separado de ellos pero, aun así, sus dueños son considerados como parte de la familia. Y, de hecho, prefieren buscar su ayuda que la de otros compañeros de especie, algo que podría indicar que los perros son conscientes de que los humanos cuentan con recursos que ellos no tienen.

Al introducir a los perros en el escáner, y darles a oler diferentes fragancias, Berns comprobó que distinguen perfectamente ente los miembros de su especie y los humanos, pero también entre aromas conocidos y desconocidos. En particular, el olor de un humano familiar provoca una recompensa en el cerebro, incomparable con la que generan el resto de estímulos. “Ningún otro olor hace esto, ni siquiera el de un perro familiar”, explica Berns al magacín io9. “Y no es que nos perciban como parte de su manada de lobos, saben que somos algo distinto.

Guardan un lugar especial en su cerebro sólo para nosotros”.

Enjoyed this video?
"No Thanks. Please Close This Box!"