Historia del schipperke es el perro de pastor más pequeño08:42

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Published on 7 agosto, 2018

El schipperke es el perro de pastor más pequeño del mundo, un animal independiente, con un carácter amistoso y afectivo con todas las personas y con otros animales. Además, necesita muy pocos cuidados; en resumen, se trata del mejor candidato para convertirse en el perro ideal para la vida moderna.

Con un temperamento divertido y adaptable, la raza schipperke puede vivir en el campo o en la ciudad, siempre que se le garantice la actividad adecuada. Los orígenes de la raza se pierden en el tiempo, aunque ya en el siglo XV se hallan referencias a un pequeño perro negro sin cola que estaba presente en todas las casas de la ciudad de Brujas (Bélgica).

Descendiente de los antiguos perros pastores de Lovaina, el schipperke ha llegado a ser una de las razas más populares de Bélgica y hoy en día gana adeptos en distintos lugares del mundo.

Parecido a un pastor belga en miniatura y con una cabeza que guarda ciertas similitudes con la del zorro, el schipperke es un perro pequeño pero incansable, con una gran energía y una personalidad con enormes ganas de trabajar o de llevar a cabo cualquier actividad.

Por su comportamiento, el schipperke es un excelente pequeño perro guardián porque es un avisador excepcional, desbordante de vitalidad y distante con los extraños. Está siempre en movimiento, es ágil, infatigable y se muestra siempre pendiente con lo que pasa a su alrededor.

Muy agresivo cuando se trata de cuidar los objetos que le han encomendado, es, en cambio, muy dulce con los niños. Es un magnífico husmeador que caza ratas, topos y otras alimañas.

El carácter ancestral de esta raza se ha consolidado con el tiempo, y en la actualidad es un perro alerta, siempre atento, muy vivaz y seguro de sí mismo. Su inteligencia es grande, tal vez por encima de la media, y su talla no debe llevar a engaño, pues se trata de un perro duro, resistente e incansable, que no da muestras de hipersensibílidad a la hora del aprendizaje y el adiestramiento, y que, a veces, parece no ser consciente de su tamaño,

Dotado de una extraordinaria curiosidad, el schipperke siempre quiere estar al tanto de todo cuanto sucede a su alrededor. Si se encuentra con una puerta cerrada, lo más probable es que intente saber qué pasa al otro lado.

Le encanta viajar en cualquier medio, y no es extraño verlo en barcos y barcazas en la zona de Bélgica y Holanda. De hecho, el nombre en flamenco de la raza alude a su vinculación con los barcos (schip). Como se siente un miembro más de la familia, o tal vez el más importante, muestra su indignación cuando no se lo incluye en los planes colectivos o cuando se lo deja solo en casa.

Su enorme energía, que no deja de derrochar en ningún momento, y su desarrollada inteligencia hacen que pueda aburrirse fácilmente si se lo somete a una actividad demasiado repetitiva.

Al schipperke le gustan las novedades y los retos, y sus dueños deberían de tener, al menos, un nivel de energía e imaginación similar al de su perro. En ocasiones puede ser muy testarudo, por lo que necesita que se lo eduque con mano firme pero justa, sin dar nunca el brazo a torcer ante sus juegos y monerías. Es muy fácil sucumbir a la gracia natural del schipperke, pero hay que saber que él siempre tenderá a abusar de su encanto para conseguir lo que quiere.

Gracias a su pelo espeso y fuerte, esta raza está preparada para resistir los climas más extremos, de hecho, una de sus mejores bazas es la adaptabilidad, ya que lo mismo puede vivir en un pequeño apartamento que en una gran finca rural.

Por su carácter y viveza es un extraordinario perro guardián que avisa inmediatamente de la presencia de extraños con un ladrido característico, agudo y algo estridente. Es muy territorial y si se le concede un espacio adecuado lo convierte en su universo personal.

El schipperke es todo lo contrario a un perro escapista, nunca abandona “su sitio”, y en un perro, esta característica se considera la perfecta expresión de la territorialidad innata. Debido a que tradicionalmente trabajaba en las granjas como perro de pastor en espacios pequeños acotados, por lo que no tenía que conducir los rebaños de un campo a otro ni abarcar enorme superficies para agrupar el ganado.

Por tanto, sabe cuál es su sitio, lo conoce y vive muy cómodo en él, lo que es perfectamente compatible con su condición de animal curioso. En efecto, cuándo se a lugares nuevos es imperativo mantenerlo bajo control, ya que trata de inspeccionar y conocer todo lo que lo rodea, lo cual puede acarrearle algunos problemas.

Otro de los signos característicos de la raza schipperke es su extraordinaria lealtad y fuerte apego que muestra hacia su familia humana. No tiene problema alguno en su relación con las personas ni con otros animales de la casa. Es, además, una raza de perro ideal para los niños, a los que tolera encantado.

Con los extraños se muestra inquisitivo, y observa cada uno de sus movimientos, pero sin dar muestras de agresividad. Rara vez ladrará a aquellas personas que estén en la casa en compañía de sus dueños, aunque no dejará que nadie se acerque desde fuera sin avisar.

Con los perros extraños o ajenos a la familia se muestra en general amistoso, aunque tratará de dejar bien claro cuál es su territorio y quién manda en él.

 

Energía: nivel alto. Es un perro de pastor muy activo que necesita ejercicio regular, aunque sea en un patío o cercado.

Temperamento: excelente perro guardián, ágil, infatigable, siempre atento y colaborador

Adaptabilidad: muy alta. Puede vivir igual en un pequeño apartamento que en una gran casa o en una granja.

Sociabilidad: alta. Adecuadamente socializado puede llegar a ser un buen perro de compañía. Adora en especial a los niños, pero es un tanto desconfiado con los extraños
Salud: buena. Suele padecer pocas enfermedades hereditarias.

 

Longevidad: entre alta y muy alta. Se conocen muchos individuos que han llegado a vivir 15 años o más en perfectas condiciones de salud y rendimiento.

Utilidad: muy versátil. Por su buen carácter, es un animal útil en numerosas actividades: perro de pastor, perro de granja, perro de compañía, rescate en catástrofes, obediencia con música o mini agility,
Utilización: pastoreo, guarda, caza y compañía.

 

La historia de la Schipperke es a veces un poco confuso debido a conceptos erróneos acerca de su lugar de origen. Algunas referencias lo describen como un perro holandés, pero en realidad tuvo sus inicios en las provincias flamencas de Bélgica, de acuerdo con el American Kennel Club (AKC).

El Schipperke erróneamente ha sido identificado como un descendiente de los Spitz o el Pomerania. Es, de hecho, una versión reducida de raza de tamaño mediano negro pastoreo de ovejas perro llamado Leauvenaar. Este perro de pastoreo seguido a menudo los vagones de su propietario a lo largo de las carreteras de las provincias belgas en el siglo a principios y mediados XIX.

 

En primer lugar se conoce como la escupe o Spitske, el Schipperke nombre fue decidido después de que el club de primera especialidad se formó en 1888. Este nombre oficial es el flamenco de “pequeño capitán”, y su pronunciación correcta es “oveja-er-ker”.

El perro, cuidaba de los que estaban en el barco, y libraba a la nave de los bichos no deseados. El perro se hizo popular con los trabajadores como un guardián y compañero y poco a poco se abrió paso en los hogares como un excelente perro guardián y miembro de la familia.

Después de que el club de especialidad Schipperke se formó, el perro fue importada a los Estados Unidos por primera vez. De acuerdo a la AKC, un club de especialidad de América fue fundada en 1905, pero pronto se desvaneció durante la Primera Guerra Mundial.

La popularidad de la raza no se recuperó durante muchos años, pero algunos de sus fans nunca se rindió, y en 1929, el Club Schipperke de América fue fundada. La raza cuenta con muchos aficionados leales que disfrutan de la promoción de los muchos atributos positivos de este perro destacado.

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