La torsión de estómago, ¿qué es y cómo prevenirla?04:50

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Published on 4 agosto, 2017

Torsión gástrica: qué es y cómo prevenirla

La torsión de estómago o torsión gástrica en un problema grave que puede atacar a razas caninas de gran tamaño y que puede provocar la muerte del animal si no se instaura un tratamiento rápido y adecuado.

La enfermedad consiste en una distensión aguda del estómago (dilatación gástrica) que puede llegar a retorcerse sobre sí mismo. Esto ocurre porque el estómago del perro está sujeto por dos ligamentos que, según raza y tamaño de cavidad abdominal, pueden no ser suficientemente fuertes para sostenerlo. El estómago puede moverse y distender los ligamentos por diferentes motivos (saltos, cambios de postura…) y entre ellas se encuentra la dilatación gástrica, que es una acumulación de gases producidos durante la digestión. Estos débiles ligamentos no consiguen que el estómago no gire sobre sí mismo. Al ocurrir esto el animal no puede expulsar el contenido del estómago. Los vasos del sistema digestivo comienzan a verse comprometidos ya que, al girar el estómago sobre sí mismo, no hay circulación de entrada ni de retorno.

Las razas más predispuestas a padecerlo son las que presentan un tórax profundo y constitución delgada, por ejemplo:

Borzoi.
Gran Danés.
Weimaraner
Boxer.
Galgos.
Dogo de Burdeos.
Mastín Español, Napolitano y del Pirineo.
Pastor Alemán.
Mastiff y Bullmastiff.
Dobermann.
Rottweiler.

A parte de estas razas, cualquier cruce de ellas y cualquier mestizo con características similares puede verse afectado por este problema. Además de esta predisposición racial hay otras causas predisponentes:

Perros nerviosos o miedosos.
Una sola comida diaria.
Ejercicio justo después de la comida.
Ingestión de gran cantidad de agua antes o después de comer.
Aerofagia.
Dieta a base de pienso.

Cuando se produce la dilatación-torsión de estómago podemos ver los siguientes síntomas en el animal:

Abdomen hinchado, duro y timpánico (gas).

Arcadas sin contenido.
Nerviosismo, inquietud.
Salivación excesiva.
Eructos.
Pulso débil.
Dificultad respiratoria.
Aumento de la frecuencia cardíaca.
Arritmias.

Si existen alguno de estos síntomas no hay que perder tiempo, se debe acudir inmediatamente al veterinario de urgencia, el tiempo es clave para que el perro sobreviva.

Una vez en la consulta veterinaria se pasa a estabilizar al animal con fluidoterapia intensa. Una vez cogida vía se pasa a realizar un sondaje a través de esófago hasta estómago, a veces esto no es posible por la dilatación y hay que descomprimir estómago primero usando un catéter o aguja larga que se pasará desde fuera a través de pared abdominal y llegando a estómago. Con el sondaje orogástrico se realizará el vaciado del contenido estomacal. Una vez hecho esto, si el diagnóstico final es una torsión completa (no solo dilatación) se debe pasar por quirófano para unir estómago a pared abdominal y reducir así su movilidad y las recaídas. A veces el problema se puede complicar con torsión de bazo, el pronóstico será más grave en este caso.

Para prevenir la aparición de esta dolencia lo ideal es:

Evitar grandes ingestas de comida, dividir las tomas de alimento mínimo en 2 veces/día.
Si lo anterior no es posible, es mejor la elección de comida húmeda (vaciado gástrico más rápido).
No alimentar al animal a última hora de la noche.
Evitar ejercicio intenso hasta 3 hora después de comer y 1 hora antes de comida-bebida.
En perros que beben mucha agua limitar la cantidad disponible.
No alimentar al perro cuando está estresado o nervioso.
Viajes en coche en ayunas.
Vigilar a animales con tendencia al vómitos o perros que ya hayan sufrido este problema.
Cambiar pienso por comida casera o rehidratada.

 

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